Funcinema

Hay equipo, hay público para Whip it

Por Rodrigo Seijas

Dos potencias se saludan en Whip it: Drew Barrymore -debutando como directora- y Ellen Page, quien ya en Juno se había afirmado como una espléndida actriz. Las dos son exponentes mayores de las generaciones a las que pertenecen y han asumido, desde el cine, roles reivindicatorio de su género.

Drew utiliza como disparador el ámbito deportivo para un filme potente y convencido de lo que relata. En este caso la historia de Bliss Cavendar, una adolescente que trabaja en un restaurante y trata de cumplir -fallando en el intento- con las expectativas de su madre, quien ha depositado todos sus sueños en ella. Bliss no parece tener idea de qué hacer con su vida y los días en el pueblo pasan sin ninguna novedad.

Hasta que descubre un deporte sobre patines, bastante físico y rudo, casi hasta peligroso. Y ese descubrimiento a Bliss le cambia la vida, porque encuentra su propósito en la vida, algo que le gusta y la motiva, algo que la define. A partir de ahí, encuentra un grupo de pertenencia, configurado por el equipo que integra, cuyos miembros la quieren y la respetan; su primer gran amor, uno de esos que te marcan para siempre, incluso a pesar de su brevedad; una rival, que ve en ella una amenaza, alguien que en su juventud puede terminar superándola; y un hueco por donde van escapándose y desatándose todos los conflictos familiares, explicitando el rol cuasi dictatorial de la madre y la táctica de evasión de conflictos del padre.

Una de las particularidades de Whip it es que no tiene villanos. No los tiene porque todos los personajes tienen motivaciones, justificaciones y están convencidos de lo que hacen. Pueden equivocarse o hacerle daño al otro, pero no tienen una intención deliberada. Y el filme nunca los juzga, los contempla como humanos que son.

Otro de los aspectos que distinguen a la ópera prima de Barrymore es su carácter feminista. Lo es sin necesidad de enunciarlo discursivamente. Lo realiza a través de las acciones y las imágenes, construyendo un imaginario, una visión del mundo desde su protagonista. Incluso se podría decir que no es feminista, sino femenina, en el mejor de los sentidos.

Pero a pesar de todas sus virtudes, de su elenco inmejorable -a los nombres de Page y Barrymore podemos agregar los de Marcia Gay Harden, Kristen Wiig, Jimmy Fallon, Juliette Lewis y Daniel Stern, todos memorables-, de sus electrizantes escenas deportivas, de su espléndida banda sonora, Whip it fue un fracaso comercial en los Estados. En consecuencia, su no-estreno en la Argentina es casi anunciado. Es hasta difícil que se edite en DVD.

Pero estaría bueno llevarse una sorpresa y verla estrenada en cines. Porque un filme como Whip it le puede gustar a cualquiera que se tome el tiempo para verla. Es un filme hermoso. Y merece ser visto en pantalla grande, para que nos envuelva en su belleza.

Comentarios

comentarios

Comments are closed.