Título original: Youth in Revolt
Origen: EE.UU.
Dirección: Miguel Arteta
Guión: Gustin Nash, sobre la novela de C.D. Payne
Intérpretes: Michael Cera, Portia Doubleday, Jean Smart, Zach Galifianakis, Erik Knudsen, Adhir Kalyan, Steve Buscemi, Fred Willard, Ari Graynor, Ray Liotta, Justin Long
Fotografía: Chuy Chávez
Montaje: Andy Keir, Pamela Martin
Música: John Swihart
Duración: 90 minutos
Año: 2009
Compañía editora: AVH
8 puntos
El amor como revolución
Por Mex Faliero
Nick Twisp es como otros tantos adolescentes tímidos del cine (e interpretados por Michael Cera): enamoradizo, virginal, disfuncional en su forma de encarar sus vínculos filiales, introvertido, apasionado por la música o el cine. Pero lo que lo diferencia con otros de su especie, es la forma arrebatadora y para nada sutil en que afronta esa experiencia traumática conocida como “primer amor”. La chica de mis sueños, de Miguel Arteta, juega a parecerse y a no parecerse tanto a las películas de su estilo, y gana precisamente en esos pasajes donde logra tomar distancia y poner en imágenes entre salvajes y descontroladas esa pulsión hormonal de un amor que se alimenta de los gestos revolucionarios y anárquicos. Como pocas veces, una comedia adolescente captura efectivamente ese espíritu convulso del amor adolescente.
Los cambios en el protagonista se dan cuando conoce a Sheeni Saunders, una joven que se muestra más decidida y madura que el torpe Nick, y que además casi que lo obliga a convertirse en otro para poder quedarse con su amor. A él le gusta el cine de Fellini, a ella la “nouvelle vague”, y lejos de la pose canchera o la cita intelectual vacua, La chica de mis sueños toma prestado del espíritu de aquellas películas mencionadas un alter ego del propio Nick, Francois, un nombre que es un cliché en sí mismo y que es esa otra parte que este adolescente sin experiencia precisa para liberarse y aventurarse en situaciones que lo exceden. Francois es el deseo liberado, desenfrenado. Y la película no sólo que lo incorpora inteligentemente, sino que además nunca le pone un freno, lo deja ser, crecer.
Arteta, que viene haciéndose un lugar en la comedia televisiva y cinematográfica norteamericana, encuentra en esta adaptación de la novela de C. D. Payne, un material inmejorable para terminar de redondear muchos de sus temas recurrentes, como por ejemplo el contrapunto entre el bien y el mal como ocurría en Cedard Rapids. Y además encuentra no sólo en Cera y en Portia Doubleday dos protagonistas perfectos, sino en un reparto integrado por Jean Smart, Zach Galifianakis, Steve Buscemi, Fred Willard, Ray Liotta y Justin Long, una serie de personajes formidables para hacer este retrato de una América lejos de la postal fascinante.
La chica de mis sueños tiene un tema recurrente y trabaja sobre estereotipos, pero gana allí donde no se detiene: una juventud revoltosa que avanza sobre todo, una revolución hormonal motorizada por el combustible del amor.

