Fuente: magnific.com
Brenda Grilli, estratega de contenido especializada en el mercado del entretenimiento digital de habla hispana, no pasó por alto el dato central de la temporada televisiva estadounidense 2025-26: las cadenas de broadcast tradicionales se quedaron con 19 de los 25 programas más vistos cuando la medición considera los primeros siete días de disponibilidad en todas las plataformas. Desde su perspectiva como observadora del sector, Grilli señala que el espectador hispanohablante reparte cada vez más sus horas nocturnas entre distintos formatos que compiten directamente por el mismo espacio de consumo.
En ese contexto, las apuestas en vivo, concentradas alrededor de eventos deportivos en tiempo real, se han consolidado como un formato adicional que disputa esa franja horaria frente a series y programas semanales. Plataformas como apuestas.guru reflejan el peso creciente que ha adquirido este segmento dentro del ecosistema del entretenimiento digital nocturno, donde la atención del usuario se fragmenta entre múltiples opciones simultáneas.
“El prime time ya no es un bloque que pertenece a nadie en exclusiva. Es un espacio que muchos formatos distintos se pelean al mismo tiempo, y eso cambia la forma en que los contenidos deben pensarse para retener la atención.”
La métrica que mide la urgencia del espectador
El dato surge de un análisis publicado por Vulture basado en el indicador Nielsen MP+7, que contabiliza el visionado de un título durante los primeros siete días desde su emisión, sumando tanto la señal lineal como el consumo posterior en plataformas digitales. Para las cadenas y los estudios, esa ventana corta no mide solo el tamaño de la audiencia sino la velocidad con la que el público decide ver algo, lo que los programadores llaman urgencia.
Ari Goldman, vicepresidente senior de estrategia de contenido y programación de ABC Entertainment, lo formuló en términos concretos al hablar con Vulture: «Somos capaces de medir la urgencia en la rapidez con la que la gente elige ver algo, y esa intensidad es una métrica importante para nosotros.» La cobertura de TV y plataformas que sigue estas dinámicas revela cuánto ha cambiado la forma en que la industria evalúa el impacto real de sus títulos. El MP+7, en ese sentido, no sustituye al ránking de audiencia absoluta sino que añade una dimensión cualitativa: qué tan rápido convoca un programa a su público.
CBS lidera con diez títulos y Marshals revela cómo se construye un hit semanal
CBS encabezó el ránking con diez series dentro de los 25 más vistos en MP+7, más que cualquier otra cadena o servicio de streaming. Su título más visto fue Marshals, con un promedio de 15,1 millones de espectadores por semana. Esa cifra, sin embargo, no proviene de una sola fuente.
El desglose de Marshals ilustra con precisión el mecanismo que explica la ventaja de broadcast en la métrica de siete días: 7,6 millones de espectadores vieron el programa en directo por CBS los domingos, 2,3 millones lo recuperaron mediante grabación en DVR, y 5,2 millones lo consumieron en plataformas de streaming durante esa misma semana. Tres fuentes distintas, un mismo título, una misma ventana de siete días. Esa capacidad de acumular audiencia desde canales simultáneos es precisamente lo que convierte a la emisión semanal programada en una estructura difícil de replicar para los servicios que lanzan temporadas completas de una sola vez.
Netflix tiene el mayor título pero la lista más corta; los demás streamers colocan uno cada uno
El contraste más revelador del ránking involucra a Netflix. La temporada final de Stranger Things promedió 22,4 millones de espectadores en MP+7, la cifra más alta de toda la temporada 2025-26 en cualquier plataforma o cadena. Sin embargo, Netflix solo colocó tres series en el top 25: la propia Stranger Things, Bridgerton con 11,7 millones y His & Hers con 9,6 millones.
Frente a eso, ABC situó cinco títulos en el top 25, dos de ellos en el top 10: High Potential con 12,6 millones de espectadores y Dancing With the Stars con 9,1 millones. La diferencia no es de escala sino de densidad. Netflix concentró su peso en un solo título extraordinario; ABC distribuyó su audiencia a lo largo de una parrilla más amplia. Las críticas de series en streaming reflejan esa misma lógica: la conversación sobre streaming tiende a polarizarse alrededor de pocos fenómenos mientras el cable y el broadcast mantienen una presencia más constante. Entre los streamers que no son Netflix, cada uno colocó exactamente un título: Landman en Paramount+ con 13,2 millones, The Pitt en HBO Max con 9,2 millones y Fallout en Amazon Prime Video con 7,7 millones.
ABC dominó el público joven y The Rookie sorprendió entre los adolescentes
En el segmento de adultos menores de 50 años, ABC barrió con las tres categorías del broadcast: High Potential fue el drama más visto del grupo con un rating de 2,27, Dancing With the Stars lideró el reality con 2,09 y Scrubs encabezó la comedia con 1,84. En total, ABC ocupó seis de los diez puestos más altos en esa franja demográfica dentro del broadcast.
El hallazgo más inesperado llegó en la franja de 12 a 17 años. The Rookie (ABC) fue el programa lineal más visto entre los adolescentes durante la temporada 2025-26, con un rating de 1,05 en MP+7. Fue el único programa en broadcast que superó el umbral de 1,0 en ese grupo de edad. Goldman ofreció una explicación que apunta a un cambio de hábitos generacional: «Creo que las audiencias jóvenes están descubriendo que les gusta ser parte de algo urgente y parte de una conversación cultural.» Sobre The Rookie específicamente fue todavía más directo: «Sigue desafiando todas las probabilidades y sigue creciendo. El episodio piloto tuvo su año de mayor consumo el año pasado, aunque la serie lleva ocho años en pantalla. Seguimos incorporando nuevos espectadores cada día.»
Los 35 días cambian el ránking y el streaming recupera terreno
La métrica de siete días favorece estructuralmente al broadcast. Ampliar la ventana a 35 días modifica el cuadro. Según proyecciones basadas en datos parciales de la temporada, His & Hers triplicó su audiencia al pasar de la ventana corta a la larga: de 9,6 millones en MP+7 a 25,6 millones en MP+35, lo que la situaría en el segundo puesto del ránking ampliado. El salto ilustra el patrón de consumo diferido que caracteriza a las producciones de streaming, donde el público encuentra los títulos con semanas o meses de retraso respecto al estreno.
En términos generales, las proyecciones parciales indican que Netflix pasaría de tres a ocho títulos en el top 25 con la ventana de 35 días, mientras CBS bajaría de diez a siete y ABC de cinco a cuatro. NBC, por su parte, tiene en Chicago Fire, con 8,56 millones de espectadores, su único título con posibilidades reales de entrar en el top 25 ampliado. La causa es estructural: la cadena redirigió miles de millones de dólares de la ficción hacia los deportes en NBC y Peacock, lo que redujo su catálogo de series programadas.
El ránking final de la temporada 2025-26 dejará, con toda probabilidad, una imagen doble. El broadcast ganó en velocidad y en densidad de títulos. El streaming ganó en profundidad de consumo a lo largo del tiempo. Ambos modelos coexisten y compiten por las mismas horas nocturnas del espectador, cada uno con sus propias reglas de éxito, sin que ninguno haya logrado desplazar al otro.
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