Desde mañana y hasta el 2 de mayo se realizará la 10ª edición del Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín, que se podrá seguir gratis y online por www.cosquinfilmfest.com. En ese contexto, se hará una retrospectiva de la obra del director Goyo Anchou.
La programación está integrada por cinco de sus películas. Además, el director brindará una charla sobre su obra a través del canal de Youtube del festival, el viernes 30 a las 18:00. Para participar solo se deben registrar previamente en la web del festival.
Goyo Anchou es historiador y realizador argentino de cine guerrilla. Su obra está marcada por la validación de formatos técnicos despreciados, radicalidad estética y una profunda libertad. Dirigió Safo, historia de una pasión (2003), La peli de Batato (2011, junto a Peter Pank) y Heterofobia (2015), y El triunfo de Sodoma (2020), su cuarto largometraje.
Programación:
29 de abril a las 13:00.
–Safo (2003 / 54 minutos): remake aleatoria del clásico erótico de 1943 de Carlos Hugo Christensen, realizada de manera semidocumental, con la combinación de los audios originales junto a performances perpetradas en el underground porteño, durante la primavera de 2001, justo antes de que todo reventara.
29 de abril a las 13:00.
El nombre de los seres (2012 / 13 minutos): dos vampiritos porteños se seducen en el viejo Salón Pueyrredón y salen a caminar de noche.
30 de abril a las 19:00.
–Heterofobia (2015 / 63 minutos): un chongo se lo garcha a Mariano, y después no se hace cargo. Mariano hace un pacto con el diablo. Aparece un vampiro y se come a todos, también anuncia el final del patriarcado en un baño de sangre.
30 de abril a las 23:30.
-El triunfo de Sodoma (2020 / 84 minutos): un poeta repasa su vínculo con un comando pornoterrorista que propone la aniquilación del anarco capitalismo patriarcal. Film colectivo realizado con un grupo de jóvenes marginales, varios de ellos en circunstancias de prostitución.
2 de mayo a las 14:00.
–La peli de Batato (2011 / 150 minutos): biografía coral de Batato Barea. Se plantea como un túnel del tiempo para que te transportes hacia los sótanos del under porteño en los 80’s y puedas así contemplar el material de archivo súper dañado, que encontramos en unos vhs a punto de desintegrarse, como si estuvieras realmente ahí.

