El largometraje Coda de Juan Pablo Zaramella fue premiado en el Festival de Annecy, mientras que el cortometraje El after del mundo de Florentina González logró una pre-adquisición en la sección Mifa Pitches para cortos.
Coda logró 25.000 euros y una residencia de dos meses en Vendome, Francia. La película, de 70 minutos, es una coproducción chileno-argentina, y participó de la sección Mifa Pitches & Animation! Focus.
“Nina es una niña-rata que vive con su especie en una aldea subterránea, sometida a una dura tiranía. Un día descubrirá que existe un mundo más amplio y escapará hacia él para entender mejor su propio mundo”, señala la sinopsis.
Este proyecto ha quedado seleccionado para participar en dos secciones: una es Mifa pitches en la que fue seleccionado entre cientos de proyectos de todo el mundo y la otra sección es Animation! Focus, el programa que muestra los proyectos que ganaron en el mercado Ventana Sur el último año.
Por su parte, Florentina González contó que la distinción a El after del mundo configuró “una sorpresa enorme en un día movido y excitante”. La realizadora, de 28 años, amplió en charla con Télam que su corto también mereció una nota acerca del proyecto en la revista especializada Variety.
González reveló que la idea de El after del mundo “surgió de emociones muy sinceras y de mucha frustración por cómo me sentía en el mundo y empecé a imaginar la idea del fin del mundo y pensé que por ahí no estaba tan mal que hubiera un reset universal”.
“En ese contexto -abundó la realizadora- consideré que me gustaría quedarme con las cosas que me interesaban: mis amigos y no hacer nada. Y por eso el corto postula que el ocio y la amistad son formas de existencia en un mundo sin futuro”, destacó.
Ahora El after del mundo debe buscar una productora francesa para aplicar el financiamiento conseguido en el apartado de Annecy.
Con guion de Luz Márquez y producción de González y Osa Estudio, el cortometraje de 8 minutos narra “un mundo donde la humanidad ya no existe, y los personajes Flúor y Carlix se encuentran”.
Según la sinopsis, “uno necesita WiFi, la otra la cabeza de un cetáceo gigante. Los une la amistad y entre los restos de una civilización extinta, escuchan la última playlist del mundo”.
El proyecto comenzó a desarrollarse el año pasado. Se presentó por primera vez en el laboratorio de proyectos ApaLab, que se realiza en la provincia de Córdoba.
En diciembre del año pasado El after del mundo fue seleccionado junto con 11 proyectos para participar del laboratorio de animación latinoamericana ShortWay (una iniciativa del Festival Pixelatl de México para reunir a creadores independientes de cine de animación con corte autoral).
(Fuente: Télam)

