Título original: The SpongeBob Movie: Search for SquarePants // Origen: EE.UU. // Dirección: Derek Drymon // Guión: Pam Brady, Matt Lieberman // Voces originales: Tom Kenny, Clancy Brown, Rodger Bumpass, Bill Fagerbakke, Carolyn Lawrence, Mr. Lawrence, George Lopez, Ice Spice, Arturo Castro, Sherry Cola, Regina Hall, Mark Hamill, Mark Whitten, Tom Wilson, Grey DeLisle // Fotografía: Peter Lyons Collister // Montaje: Wyatt Jones // Música: John Debney // Duración: 88 minutos // Año: 2025 //
7 puntos
UN JUEGO DE NIÑOS
Por Mex Faliero
No suele ocurrir lo que sucede con Bob Esponja, personaje que vio la luz en 1999 y que a casi tres décadas de su creación, mantiene intacto su espíritu, incluso atravesando sus diversas reinvenciones, del corto al largo, a la animación digital, al 3D, a las películas de plataformas. Pero acá estamos, con una nueva película de Bob Esponja, que lejos del agotamiento, sigue buscando nuevas formas de transmitir su humor absurdo, sus brotes surrealistas, su encantadora forma de decir que la vida es un juego que conviene jugar con un espíritu infantil, entendiendo el término en el buen sentido: el de lo lúdico y el de no tomarse nada demasiado en serio. Hay algunos aprendizajes en Bob Esponja, pero quedan sepultados bajo toneladas de humor desquiciado, marca de fábrica. Incluso el personaje sobrevivió a la muerte de su creador, Stephen Hillenburg, respetando una lógica que aquí vuelve a imponerse en Bob Esponja: en busca de los pantalones cuadrados, dirigida por Derek Drymon, un experimentado en el universo de la esponja marina amarilla.
En su nueva aventura, Bob pegó el estirón, se siente ahora un muchacho grandote (gran conflicto histórico del personaje, ese de suponerse una persona adulta) y sale a la vida para devorarla aunque -como imaginan- no podrá. Y seducido por cuentos de piratas de Don Cangrejo y engañado por el Holandés Volador, saldrá a los mares para probar su valentía y obtener real coraje. De más está decir que esta premisa será lo de menos y lo que se impondrá a lo largo de los casi 90 minutos que dura la película será la aventura delirante, quebrada constantemente por esos toques de humor tan propios de Bob Esponja y sus amigos, esa apuesta por la deformación de todo límite que impone la animación, apilar momentos sin sentido que cobran lógica en el espíritu del personaje y pensar la amistad -que en definitiva sobre eso siempre hablan las películas- como el principal valor, construido con códigos propios e intransferibles. Ahí están Bob y Patricio, amigos para siempre.
Claro que a esta altura, exceptuando la primera película (obra maestra), por esa búsqueda surrealista y delirante en la que nada termina importando más que la experiencia sinsentido, muchas de las películas se parecen entre sí. O incluso ese ritmo desenfrenado puede llegar a agotar en algún momento. Pero sin dudas que Bob Esponja nos pide ese sacrificio a cambio de algunos de los pasajes más felices y creativos que el cine animado mainstream pueda entregar. Ninguna película se parece a las películas de Bob Esponja, primero porque no tienen el universo sólido de tres décadas atrás y segundo porque no se animan a ser tan libres como lo son estos personajes, verdaderos desvergonzados. Con esa apuesta, incluso, por la falla, Bob Esponja: en busca de los pantalones cuadrados es un nuevo refugio para animarnos a sacar todo el lastre y disfrutar sin muchas vueltas.
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

