En el marco del Festival Internacional Emmy en Nueva York, la ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Ricardes, presentó un programa de beneficios para la industria audiovisual con el objetivo de atraer inversiones internacionales y consolidar a la capital argentina como referente regional. El anuncio incluyó la producción de dos películas basadas en obras del Teatro San Martín: Ricardo III y Cyrano.
“Buenos Aires es una ciudad única, y su principal capital es el talento y la capacidad de su gente. Desde el Gobierno de la Ciudad trabajamos para ser uno de los mayores productores de cine y series de habla hispana, estamos dando pasos concretos y planificados en esa dirección y estamos aquí para contarles cómo vamos a profundizar el apoyo a la industria y a los creadores”, expresó Ricardes durante la presentación realizada en el Consulado argentino en Nueva York, acompañada por figuras de la cultura y el espectáculo.
El plan contempla medidas específicas para potenciar el sector audiovisual: aumento del 15% en los fondos destinados a desarrollo de proyectos y producción; incremento en el sistema de cash rebate; nuevos fondos para proyectos en etapas iniciales; expansión del circuito de exhibiciones, con ediciones especiales en 2026 de los festivales de San Sebastián, Málaga y Sitges, además del BAFICI.
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Además, las novedades incluyen más de 20 acuerdos internacionales gestionados por la BA Film Commission y la implementación del programa BA Set para agilizar permisos de rodaje y asistencia a productoras internacionales.
En paralelo, el Teatro San Martín iniciará por primera vez la producción de contenidos audiovisuales a partir de sus obras escénicas. Ricardo III, protagonizada por Joaquín Furriel y dirigida por Marcelo Piñeyro sobre la puesta de Calixto Beito, será una de las primeras realizaciones. La segunda será Cyrano en mi cabeza, dirigida por Maxi Gutiérrez, que recupera la historia de Gabriel “Puma” Goity y su vínculo con el clásico, desde la versión de 1977 hasta la actual.
Ricardes subrayó que la cultura es considerada por el Gobierno de la Ciudad como una inversión y un motor de desarrollo. “Nuestra mayor riqueza es el talento de los porteños. Venir a filmar a Buenos Aires incluye también la vida cultural y social, la gastronomía, la diversidad de locaciones y la infraestructura técnica y logística que la ciudad ofrece”, concluyó.
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