Nunca sabremos si la noche del 97° Oscar estaba destinada a Emilia Pérez, ni tampoco cuánto incidió el escándalo con Karla Sofía Gascón en la suerte de la película. Lo cierto es que tal vez a partir de un condimento azaroso, la Academia terminó premiando a Anora, la película de uno de los directores independientes más interesantes del cine norteamericano actual: Sean Baker.
Y el triunfo fue por todo lo grande ya que el film del director de Proyecto Florida se terminó llevando cinco de las seis estatuillas a las que aspiraba: Mejor Película, Mejor Dirección para Baker, Mejor Actriz para Mikey Madison, Mejor Guión Original y Mejor Montaje. En una noche, Baker se ganó cuatro Oscars: el de director, obvio, pero también como productor de la película, como guionista y como montajista. Una gran noche.
Además, el director coronó la noche con la paz, la tranquilidad y el buen humor que transmitió cada vez que subió al escenario, y hasta tuvo el discurso más interesante de la ceremonia -en una ceremonia llamativamente despolitizada para la Nueva América de Trump- en su defensa de las salas de cine, de la experiencia del cine en el cine y de la construcción de nuevos públicos a partir de que los padres lleven a sus hijos al cine. Quentin Tarantino, quien le entregó el Oscar a Mejor Dirección, aplaudía a rabiar.
Pero el triunfo de Anora, y el Palmarés completo, significa algunas cosas a tener en cuenta. Es una suerte de regreso del cine norteamericano a los premios principales, tras varias ceremonias en la que la búsqueda de la inclusión llevaba a repartijas extrañas de premios, con la cima de la ridiculez en el reconocimiento a Parásitos sobre El irlandés y Había una vez en Hollywood. También es, en Baker, el reconocimiento a un director norteamericano independiente, pero con una voz autoral que ya tiene varias películas encima. Por lo demás, fue una noche despojada de gestos ampulosos.
También, hay que decir, que una película como Anora se imponga es un poco de aire fresco ante un cine mayormente misántropo, integrante de la corriente de la poética de la miseria, que se viene imponiendo en festivales y entregas de premios. Aunque no marque tendencia, es un descanso a la grandilocuencia del Oppenheimer del año pasado.
Con Anora ganando en casi todos los rubos principales, se podría decir que la siguiente película en consideración fue Cónclave, que ganó como Mejor Guión Adaptado, pero sólo se llevó esa estatuilla. Mejor le fue a El brutalista, que se llevó tres, aunque sólo la de la actuación de Adrian Brody ranquea entre las importantes.
Tal vez el batacazo para muchos haya sido el premio a Mikey Madison, pero sobre las últimas horas se rumoreaba que era número puesto, por encima del premio homenaje a Demi Moore o el premio a la extranjera, para Fernanda Torres por Aún estoy aquí.
La caída en desgracia de Emilia Pérez, que en definitiva se llevó dos premios esperables a la actuación de Zoe Saldaña y a la Canción Original, terminó por aclarar el panorama en el rubro Película Internacional, que le abrió el camino a la brasileña Aún estoy aquí. Y Flow, que estaba como Película Internacional, se llevó el de Película Animada.
Con la conducción de Conan O’Brian, que acertó algunos chistes en un monólogo de apertura que funcionó en ocasiones, la ceremonia se extendió irremediablemente con apenas algunos momentos destacados, como una coreografía con la música de James Bond, en un homenaje algo fuera de contexto, y un In Memorian que estuvo tomado por la reciente muerte de Gene Hackman. Y, sí, la simpatía de Billy Crystal y Meg Ryan entregando el premio al mejor film, que hizo extrañar los tiempos en que el comediante conducía la fiesta.
Todos los ganadores:
PELÍCULA
Anora
DIRECCIÓN
Sean Baker, Anora
PELÍCULA INTERNACIONAL
Aún estoy aquí (Brasil)
PELÍCULA ANIMADA
Flow
DOCUMENTAL
No other land
ACTOR
Adrien Brody, El brutalista
ACTRIZ
Mikey Madison, Anora
ACTOR DE REPARTO
Kieran Culkin, Un dolor real
ACTRIZ DE REPARTO
Zoe Saldaña, Emilia Pérez
GUIÓN ADAPTADO
Cónclave
GUIÓN ORIGINAL
Anora
VESTUARIO
Wicked
MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA
La sustancia
DISEÑO DE PRODUCCIÓN
Wicked
FOTOGRAFÍA
El brutalista
MONTAJE
Anora
SONIDO
Duna: Parte Dos
EFECTOS VISUALES
Duna: Parte Dos
MÚSICA ORIGINAL
El brutalista
CANCIÓN ORIGINAL
El mal, de Emilia Pérez
CORTO
I’m not a robot
CORTO ANIMADO
In the shadow of the cypress
CORTO DOCUMENTAL
The only girl in the orchestra
Si disfrutás los contenidos de Funcinema, nos gustaría tu colaboración con un Cafecito para sostener este espacio de periodismo independiente:

