Por Rodrigo Seijas
(@rodma28)
El vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre del 2001 trajo una enorme cantidad de producciones que evocan o analizan el que posiblemente sea el evento más relevante del nuevo milenio hasta el momento. Dentro de ese amplio espectro, Punto de inflexión: El 11S y la guerra contra el terrorismo es de lo más interesante y atinado en su abordaje. Dirigida por Brian Knappenberger y con Lowell Bergman entre los productores ejecutivos, no pretende innovar fuertemente en su formato, pero sí despliega un amplio conjunto de herramientas que van desde lo puramente descriptivo hasta lo profundamente reflexivo, pasando por pasajes ligados a lo sentimental e íntimo. En cinco episodios, la miniserie va desde los antecedentes y momentos previos de la serie de atentados las Torre Gemelas y el Pentágono; la guerra contra Afganistán y Al Qaeda; la invasión a Irak en el marco de la aceleración a fondo de la “Guerra contra el terror”; el surgimiento de la cárcel de Guantánamo y la sistematización de las torturas; el resurgimiento de los talibanes y la progresiva retirada de Afganistán, entre otras cuestiones. Por momentos, todo lo que se cuenta da un poco de vértigo (básicamente se narran veinte años de historia en algo más de cinco horas) y da la sensación de que hay algo de superficialidad sobre ciertos tópicos. Sin embargo, hay un interesante manejo del montaje, que incluso en los momentos más urgentes (como ese minuto a minuto que fue el 11 de septiembre) se permite pausas específicas y un estudio focalizado del terreno y los actores involucrados. En eso, las entrevistas son fundamentales, a partir de cómo aportan múltiples puntos de vista, ya que conviven la mirada gubernamental con la periodística, la sociológica e incluso la puramente territorial. De hecho, hay una decisión tan lógica como inteligente, que es la de darle lugar a figuras de enorme relevancia dentro del gobierno de George W. Bush, como Alberto González (primero Consejero de la Casa Blanca y luego Fiscal General), que enuncia algunas justificaciones para su accionar que nos hacen dudar sobre si es un cínico o un convencido. Al mismo tiempo, por más que podamos intuir que los realizadores tienen una posición definitivamente progresista, la miniserie tira dardos para todos lados, a tal punto que no solo las administraciones de Bush y Trump caen en la volteada. También el gobierno de Obama cosecha unos cuantos cuestionamientos, a partir de sus indecisiones y cómo desnudó sus intenciones en el marco de un contexto cada vez más inestable. A medida que pasan los capítulos, queda explícito que Punto de inflexión: El 11S y la guerra contra el terrorismo es la historia de una derrota, o más bien, de un fracaso cada vez más obvio. Por eso también nos conmueven los testimonios de las víctimas de los atentados, los soldados o los propios afganos, que son los que vivieron en carne propia las consecuencias de una acumulación casi absurda de decisiones u omisiones equivocadas. Al fin y al cabo, lo que contemplamos es el resumen de un proceso de crisis de valores y de una idea de nación enfrentándose a sus propios límites.
-Los cinco episodios de Punto de inflexión: El 11S y la guerra contra el terrorismo están disponibles en Netflix.
