Los miembros de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas se reunieron ayer y reeligieron a John Bailey como presidente para el próximo año, además de anunciar cambios clave para las próximas galas de los premios Óscar.
En favor de hacer la ceremonia anual más atractiva para el público y accesible para todos los espectadores alrededor del mundo, se ha tomado la decisión de acortar la emisión televisiva a un máximo de tres horas. Para eso, los premios de ciertas categorías serán entregados durante las pausas comerciales de la emisión, mostrándose una versión editada y más ligera de dicha entrega a lo largo de la ceremonia.
Por otro lado, se ha tomado la decisión de crear una nueva terna de premios, centrada en los «logros extraordinarios en películas populares». Los detalles del galardón y sus criterios de elección serán brindados más adelante, pero esta categoría parece destinada a permitir la inserción de películas de gran éxito comercial, que suelen tener que conformarse con laureles mayormente técnicos.
Además, las galas se realizarán un poco antes de lo que viene siendo costumbre en los últimos años. Ya de cara a la edición de 2020, esta pasará del 23 de febrero en el que se fijó al día 9 del mismo mes.

