El cineasta francés Claude Lanzmann, autor del monumental Shoah, sobre los horrores del Holocausto, murió a los 92 años.
Lanzmann nació el 27 de noviembre de 1925 en París. Periodista y guionista, incursionó en el cine cuando ya había pasado los 40 años. Previamente, fue militante juvenil comunista y un héroe de la resistencia francesa. Estudió filosofía y era lector en la Universidad Libre de Berlín. Como periodista viajó a China y Corea y luchó en la guerra de independencia de Argelia.
Amigo del legendario filósofo Jean-Paul Sartre, mantuvo una relación de siete años con Simone de Beauvoir. Asimismo, dirigió la revista Les Temps Modernes desde la muerte de la escritora feminista.
El cineasta le dedicó casi once años de su vida a lo que terminó siendo su principal legado, Shoah, un documental de casi 10 horas sobre el genocidio de los judíos europeos. Allí entrevistaba no sólo a víctimas, sino también a victimarios y a testigos de los horrores del nazismo.
El legendario crítico Roger Ebert calificó a Shoah como “una de las películas más nobles jamás filmadas”. El film ganó varios premios, como el de mejor documental de la Asociación de Críticos de Nueva York y el BAFTA en la misma categoría, ambos en 1986.
En el 2013, casi tres décadas después, Lanzmann revisó el Holocausto con El último de los injustos, centrándose en sus entrevistas en 1975 con un rabino de Viena que fue el último «anciano» del gueto de Theresienstadt, que fue utilizado por los nazis para engañar a los visitantes haciéndoles creer que los judíos eran tratados humanamente.
El año pasado, Lanzmann tuvo su última incursión en el campo cinematográfico cuando presentó en el festival de Cannes, fuera de concurso, el documental Napalm, para el que viajó en el 2004 y 2005 a Corea del Norte.

