La 73ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia comenzó el pasado miércoles con la proyección de apertura de La La Land, la nueva película de Damien Chazelle. El film fue recibido con muy buenas críticas, y ha sido el principal atractivo de las primeras horas del encuentro cinematográfico.
-LA LA LAND. Brillante fue la inauguración con La La Land, film que mira a los musicales clásicos con frescura y con unos excelentes Ryan Gosling y Emma Stone y con el que Damien Chazelle quiere mostrar que faltan amor y romance en el cine. Tras triunfar con Whiplash, el joven Damien Chazelle es a sus 31 años el rebelde de Hollywood. Su cine contra la norma no busca sorprender con novedades ni inventar nuevos géneros: vuelve la mirada al pasado para revisitar el clasicismo desde la más pura modernidad. Y se sirve de la música para recuperar el aura “atemporal” de las películas de Fred Astaire y Ginger Rogers, el estilo más de Stanley Donen que de Grease con una historia que ha supuesto para él “cumplir un sueño” largamente acariciado. “Creo que ahora más que nunca necesitamos amor y romance en el cine”, afirmó Chazelle en conferencia de prensa: “los musicales te permiten llegar hasta el final, algo que otros géneros no”.
-WENDERS. Luego de varios años de ausencia, el realizador alemán Win Wenders -que ganó aquí el León de Oro con El estado de las cosas en 1983- volvió al palazzo del cinema del Lido de Venecia para dar a conocer Le beaux jours d´aranjuez, una cinta que transcurre en su totalidad en un bucólico jardín sobre unas colinas que dominan parís, y donde un hombre y una mujer dialogan sobre aspectos esenciales de la vida, el amor y sus experiencias sexuales. El film está basado en una obra teatral homónima del escritor austríaco y colaborador frecuente de Wenders, Peter Handke, y podría simular el primer jardín de la humanidad, el calmo y apacible edén bíblico recreado por un autor, que aparece en el film y que desde su escritorio imagina y controla la escena que sucede en una galería donde la pareja dialoga sin mayores acciones. Excesivamente estática, jugada a la palabra y mechada con canciones de Lou Reed, Peggy Presley y Nick Cave, la película se sostiene en los diálogos y la belleza de un jardín que con el 3D luce excesivamente irreal, con un campo focal omnipresente que degrada la riqueza y la textura de la construcción del cuadro.
-THE ARRIVAL. En la Competencia Oficial se vio The arrival, un extraño thriller de ciencia ficción que se vale de los extraterrestres para incluir cuestiones relativas al lenguaje, las relaciones humanas y los modos de tomar decisiones. Dirigida por el polémico pero siempre efectivo Denis Villeneuve, se inicia con algo parecido a una invasión extraterrestre que conmueve al mundo cuando ocho naves de aliens se estacionan en distintos puntos del planeta, sin que se puedan saber sus intenciones ni el carácter hostil u amigable de su arribo. En este marco, el gobierno de los Estados Unidos decide movilizar un cuerpo militar especial pero que tiene la particularidad de estar liderado por una experta lingüista, la doctora Louise Banks (Amy Adams), que viaja acompañada por el matemático Ian Donneley (Jeremy Renner), con el objetivo de entablar contacto con los extraterrestres, que manejan un lenguaje absolutamente diferente al humano y casi sin puntos de contacto. La misión resultará una experiencia por momentos amenazadora pero también reveladora. “No creo que se trate de un film clásico sobre extraterrestres, siempre tuvimos claro que lo que estábamos contando, más allá del contexto político y científico, era una historia interior que trata sobre la comunicación y el desarrollo de las relaciones en distintos modos de humanidad”, aseguró el director.
(Fuente: Télam)

