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Daniela Muttis: “Mar del Plata todavía sigue siendo para el cine una escenografía”

Por Mex Faliero

(@mexfaliero)

Hace unos meses la gente de Revista Ajo me pidió un informe sobre el cine marplatense (léanlo acá), el cual terminó siendo un extenso resumen con una serie de opiniones de peso: realizadores, críticos y gestores de espacios cinematográficos dejaron su parecer sobre aquello que está ocurriendo en la ciudad. Pero ese informe, por la sumatoria de voces y por las dimensiones lógicas que debía tener el texto, acercó sólo algunas de las ideas de cada entrevistado. Nuestra intención en Fancinema es, entonces, recoger todas esas opiniones sin recortes y ofrecer un dossier con las diferentes miradas. Lo que verán, día tras día, será un cuestionario similar para cada entrevistado. Lo que importa, claro, son las opiniones que cada referente tiene para ofrecer.

-Hoy: Daniela Muttis, docente y realizadora, entre otras obras del documental Narcisa.

daniela muttis-¿Existe el cine marplatense?
No, para mí lo que existe ni siquiera es el cine, es un universo audiovisual que se desarrolla en múltiples formatos, que tiene en sí mismo la idea de una narrativa cinematográfica. Y esa narrativa no tiene lugar determinado. Pero para simplificar hablemos con la terminología “cine”: aunque sabemos que desde los comienzos de nuestro cine nacional hasta el presente, se han realizado innumerables producciones en nuestra ciudad, pero la mayoría de ellas no fueron realizaciones marplatenses. En general, Mar del Plata todavía sigue siendo para el cine una escenografía o el lugar donde se realiza el mayor de los festivales de cine de nuestro país y que, por cierto, no se organiza en esta ciudad. Eso no quiere decir que acá no haya gente talentosa y profesionales esperando la oportunidad para realizar producciones. Hay profesionales excelentes en todas las áreas. Pero para que exista un cine marplatense se tienen que dar muchas cosas particulares vinculadas a nuestra ciudad que marquen la diferencia, desde una nueva forma de producción, aparición de talentos, profesionalidad, recursos, acercamiento municipal a la generación de estímulos para que eso sea posible. Escuelas profesionales públicas, leyes de mecenazgo, y otras herramientas para favorecer a una industria que en esta ciudad todavía no tenemos.

-¿Qué es lo que define la figura de un cine regional -en este caso marplatense-?: ¿la aparición de más gente filmando en un mismo lugar o la presencia de símbolos culturales identitarios y comunes entre películas?
Las ideas no tienen lugar para mí, pero entiendo que se necesite crear un cine regional, en cuanto a esto podrían darse situaciones que reflejen problemáticas o poéticas de esta ciudad o región, el cine es un arte que expone la condición humana en todas sus formas. Sería genial ver a muchas personas de esta ciudad filmando, eso significaría la posibilidad de un cine marplatense, un cine profesional que se expanda y comunique esta realidad creadora.

-¿Qué diferencias encuentra entre las producciones locales actuales y las que se hacían -por poner una fecha- hace una década?
Por supuesto que un cine regional necesita de símbolos, pero pensemos los símbolos que se han usado en el cine y en el arte en general realizado en Mar del Plata por ejemplo en películas desde los años 70 hasta hace dos o tres años, la mayoría se vinculaban al juego, a los lobos marinos, a los alfajores, miraban a una ciudad como de paso, una ciudad balnearia típica de los excesos, la noche , la playa, no se instalaban en las problemáticas o las historias de nuestros habitantes, los personajes quedaban supeditados a las visuales costeras, a los cuerpos bronceados, los realizadores pocas veces consideraron trabajar con actores de acá, y casi no hay películas de nuestro adentro urbano. Yo creo que en los últimos años empezó a germinar algo que empieza a necesitar un cambio en el hacer, muchos realizadores empezaron a explorar nuevas producciones e incluir de a poco historias que nacen desde acá, personajes, vidas documentales, nuevos escenarios y lo más increíble, la aparición de nuestros actores en escena.

-¿Cuánto ayuda a la proliferación de realizadores la posibilidad de una tecnología al alcance de la mano? La pericia técnica, ¿lleva invariablemente a la presencia de mejores artistas?
El cine es un lenguaje mágico lleno de espacios para ideas a explorar, y cualquier tecnología puede brindarnos esa cuota de asombro. La tecnología ha aportado muchísimo en todas las épocas, pero no necesariamente a la presencia de mejores artistas, la tecnología siempre será una herramienta nada más, la obra estará en función a como se la utilice.

-¿Es posible hablar de un cine marplatense sin un público que acompañe estas propuestas? ¿Hay público? ¿Cómo se debería construir?
Sin público yo diría que no hay cine. Hay producciones audiovisuales pero no cine. El cine requiere de público y hay que construirlo, porque si algo está pasando es que la gente, a falta de propuestas enriquecedoras, se vuelca al uso de las herramientas digitales caseras, donde puede elegir entre muchas variables, internet o tv digital. El público demanda muchas cosas, pero sobre todo demanda acceder a otro estado perceptivo cuando entra al cine; un espectador busca, yo creo, salir del cine con algo nuevo, una cadena de preguntas que lo acompañen hasta la próxima película, algo que contar de lo que vio, el cine debe emocionar, debe hacerte correr de la butaca, si nuestras producciones son toscas, pobres de argumentos, descuidadas en todas sus formas, seguramente seguirán ganando aquellas producciones que nos imponen semana a semana porque recaudan. Nosotros tenemos que partir de las ideas y comprometernos a desarrollar buenos productos. Tenemos muchos ejemplos de películas argentinas que el público acompañó ampliamente.

-¿Parte del problema es la imposibilidad de profesionalizar las diversas actividades que involucran lo cinematográfico? ¿Hay campo de acción en la ciudad para eso?
El campo de acción, como dije antes es muy limitado, necesitamos un acompañamiento institucional para poder hacer en mayor escala. Para empezar en nuestra ciudad no hay escuelas o facultades de cine o medios audiovisuales públicos que acompañen estos procesos, todavía la escuela Malharro, en la que doy clases de montaje, no pudo conseguir una firma para autenticar la carrera de medios audiovisuales, nos hace falta aunque sea una escuela de profesionales técnicos, nos hace falta generar demanda y espacios de trabajo para que los pocos profesionales de acá no tengan que migrar hacia otras ciudades y se pueda generar en Mar del Plata un semillero de ellos. Si lo logramos, si entendemos que el cine también es un arte que hace escuela, que genera contenidos, que no sólo termina en una pantalla de cine sino que se multiplica en una diversidad de medios, entonces sí habrá campo de acción.

-¿Es posible desarrollar la idea de un cine marplatense, sin el acompañamiento de técnicos y actores que ayuden a modelar una estética?
Yo no diría desarrollar una idea de cine marplatense porque no creo en eso, si diría que es posible desarrollar la idea de hacer mucho cine en Mar del Plata, con técnicos formados, profesionales y críticos, muy críticos a la hora de mostrar; tenemos un público inteligente, de festivales, de una cultura de ver cine, no se puede mostrar cualquier cosa, hay que fundamentar las cosas que mostramos, brindar calidad, todavía falta mucho, he visto trabajos muy buenos pero son pocos. En cuanto a los actores, yo creo que son “con el director”, y con la película, el cine plantea un trabajo en equipo y una unidad en sí mismo, así que no se trata sólo de los actores, se trata de tener la posibilidad de hacer cine, que sí, es otro lenguaje y requiere de otras formas.

-¿Cuál cree que es la presencia del Estado comunal y si le parece que debería involucrarse más? ¿En qué aspecto sería más necesario?
El Estado comunal debería estar presente mucho más, en creación de escuelas, premios económicos, ley de mecenazgo para que las empresas locales se empiecen a comprometer con nuestra cultura audiovisual, propulsar “un solo” festival en serio, con gente que tenga conocimiento de gestión y de técnica, que conozca de cine, que no vea un festival como un mimito sino como un artífice para generar producciones y coproducciones con otros, que no sea sólo para las fotos de prensa sino generadora de trabajos, que adquiera un carácter de propulsor de nuestra cultura audiovisual, que tenga una imagen clara de nuestra región. Lo mejor para una Secretaría de Cultura es mostrar buenos productos, conferencias, debates y recursos que favorezcan a esta actividad, que como ya dije antes no termina sólo en las pantallas. Un festival de cine marplatense tiene que ser un festival abierto, sólido, tiene que tener un presupuesto, tiene que comprometer a los ciudadanos a participar como artistas y como espectadores.

-En lo personal, cuando ve un film local, ¿busca algo con cierto nivel de profesionalismo o prefiere profundizar en el terreno de las ideas cinematográficas, aún a costa de cierto amateurismo?
En lo personal me gustaría ver una idea profesionalmente hecha, pero ante las dos opciones, prefiero la idea, y si me la muestran en clase mejor, porque quizás entre todos podamos debatir para mejorarla técnicamente. Estoy a favor del cine independiente, y creo que si hay buenas ideas ahora tenemos más acceso para desarrollarlas. Si cuidamos cómo mostramos nuestras películas, estamos haciendo algo para que un espectador pueda abrirse a las puertas de otro mundo.

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