A partir de la coordinación de Diego Menegazzi, el próximo sábado 2 en Teatro Estudio (Independencia 2233, Mar del Plata) comenzará una retrospectiva del cineasta polaco Krzysztof Kieslowski. La programación se extenderá a lo largo de todo mayo y abarcará seis títulos, la mayorí de ellos inéditos en el país: las funciones serán siempre a las 19:00.
El sábado 2 se verá La cicatriz. Ambientada en Polonia en la década de 1970, el régimen comunista gobierna el país. Bednarz es director de una empresa que es forzado a volver a su tierra natal, vencido, víctima de sus contradicciones y de una realidad que escapa a su control. Esta situación lo hace alejarse de su familia.
Para el domingo 3 se anuncia El aficionado, en la que un obrero empleado por una empresa del gobierno decide comprar una cámara de súper 8 para grabar los primeros pasaos de su hija recién nacida. Pero pronto comienza a abrir su mirada al mundo que le rodea y registra los cambios sociales de su país.
El ciclo continuará el domingo 10 con El azar, película que cuenta sobre un joven que, tras la muerte de su padre, está a punto de tomar el tren. El film muestra tres destinos posibles del protagonista: en el primero, se afilia al partido comunista; en el segundo se convierte al catolicismo; y en el tercero desarrolla una carrera de médico.
La retro regresará el domingo 17 con Sin fin. Tras haber muerto de un ataque al corazón, el fantasma de Anthony Zyro, brillante abogado defensor, observa el mundo que ha dejado atrás: las vivencias de su mujer Ursula, su hijo Jaceck y el juicio de un obrero acusado de organizar una huelga no autorizada a través del sindicato Solidaridad.
El domingo 24 se verá No matarás, en la que se cruzan los destinos de un taxista que está lavando su coche, un joven campesino de mirada turbia que vaga por la ciudad y un estudiante de Derecho que se prepara para hacer su último examen.
Finalmente, la programación cerrará el domingo 31 con Una película de amor. Tomek es un joven de 19 años que vive obsesionado con Magda, una mujer treintañera a la que espía cada tarde con unos prismáticos. Ella es una mujer liberal y sin prejuicios que invita a su casa a muchos hombres. Tomek, celoso, decide trabajar como repartidor de leche para interrumpir sus citas amorosas.

