Por Rodrigo Seijas y Mex Faliero
-Lunes 15, a las 20:05 por TNT, Mal ejemplo. La tercera película de David Wain -nombre a tener en cuenta dentro del panorama de la comedia estadounidense- es un lúcido relato de crecimiento, donde los que crecen no son tanto los pibes como los supuestos adultos, que deben hacerse cargo de sus vidas de una vez por todas. Un film de bastante salvajismo en su humor -ver, por ejemplo, la escena donde se narran cuentos en la ronda del campamento-, que dialoga sin paternalismos con diferentes expresiones culturales. Estupendas actuaciones de Paul Rudd, Seann William Scott, Christopher Mintz-Plasse y Bobb’e J. Thompson, muy bien acompañados por Elizabeth Banks, Jane Lynch y Ken Jeong, entre otros.
-Martes 16, a las 20:25 por Movie City Classics, Fatalidad. En el medio de dos películas emblemáticas como El ángel azul y El expreso de Shanghai, la dupla formada por Josef von Sternberg y Marlene Dietrich entregó este thriller de espionaje que está entre lo menos recordado de los siete obras realizadas por el director y la actriz. Aún así, es una cinta concebida con la sapiencia y efectividad formal habituales en el director, que se permite analizar con bastante acidez las construcciones de apariencias y el rol de la mujer durante los conflictos bélicos, poniendo en crisis los discursos machistas.
-Miércoles 17, a las 16:55 por Max, Atormentado. El film de Jeff Nichols tiene como protagonistas a Michael Shannon y Jessica Chastain, una pareja ideal para cualquier producción indie norteamericana que se precie. Este drama mezcla elementos del thriller y del horror psicológico, en la experiencia de un hombre de pueblo que comienza a tener extraños sueños vinculados con una tormenta apocalíptica. Un film intenso, como su protagonista, que encuentra en el trabajo de una atmósfera de pesadilla su mayor interés.
-Jueves 18, a las 22:00 por The Film Zone, Te amo, hermano. Una de las mejores películas de la denominada Nueva Comedia Norteamericana, con dos protagonistas inmejorables como Paul Rudd y Jason Segel, que interpretan a dos tipos que se conocen de forma fortuita (el primero necesita demostrar, antes de casarse, que puede tener amigos hombres) y que se convierten en mejores amigos, pero cuya relación emula de alguna forma el recorrido de la comedia romántica tradicional. Una gran comedia, repleta de chistes notables, secuencias memorables (un chiste con un pedo) y un conocimiento del género (y de los géneros) y sus subterfugios por parte de un director muy interesante como John Hamburg, el mismo de la estupenda Mi novia Polly.
-Viernes 19, a las 16:45 por Movie City Classics, La antesala del infierno. Otra narración del gran William Wyler que funciona como un relojito, esta vez adaptando una obra de Broadway que muestra la vida diaria de una comisaría de Manhattan, con un temperamental policía encarnado por Kirk Douglas como centro del relato. Filmada casi en su totalidad en interiores pero poseedora a la vez de un realismo y fisicidad excepcionales para el Hollywood de los cincuenta -incluso haciendo referencia a un tema casi tabú, como era el aborto-, obtuvo nominaciones al Oscar a mejor director, actriz, actriz secundaria y guión adaptado.
-Sábado 20, a las 22:00 por TNT, Supercool. La comedia adolescente encuentra aquí una obra mayor, que se anima a pensar el subgénero con una profundidad infrecuente, y que tiene que ver obviamente con ese mago entre las sombras que ha sido Judd Apatow para todo un amplio muestrario de películas e intérpretes. La excusa es la realización de una fiesta para despedir la vida estudiantil, pero de fondo sobrevuela una mirada dulce, salvaje y compleja sobre aquello que nos construye durante la adolescencia. Dirigida por el gran Gregg Mottola, tiene un elenco que es una maravilla: Jonah Hill, Michael Cera, Christopher Mintz-Plasse, Seth Rogen, Bill Hader, Emma Stone, y siguen las firmas.
-Domingo 21, a las 20:10 por I-Sat, Volver a empezar. Un Will Ferrell atípico, aunque sin perder esa cuota de sordina que lo caracteriza, aquí se mete en una adaptación de Raymond Carver y con un personaje que no le es tan inhabitual: un tipo en su decadencia, al borde de perder su propio centro y que se abandona al alcoholismo mientras vende, en la puerta de su casa, los bienes materiales que le sobreviven a su divorcio. Algunas traiciones al único espacio que presentaba el cuento del genial director merman el poder de la historia y su anécdota, pero el contacto con los otros personajes y la aparición de la talentosa Rebecca Hall ponen a este buen drama de Dan Rush en un lugar distinguido.
