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Pam & Tommy – Miniserie

Por Mex Faliero

(@mexfaliero)

En los 90’s -parece- la aparición de un video sexual casero con la sex symbol televisiva del momento, Pamela Anderson, y el rockero Tommy Lee, generó conmoción en los Estados Unidos. Y también en el mundo, si bien recuerdo vagamente aquellos sucesos que durante mi adolescencia sin Internet (ni imaginación para ver dónde conseguirlo) llegaban vía las noticias de la tele o la radio. A simple vista uno piensa apenas en el carácter sexual del asunto, en ver a dos famosos cogiendo, pero la miniserie creada por Robert Siegel y producida por los compinches Evan Goldberg y Seth Rogen va más allá, e intenta observar el fenómeno desde varias aristas que la distancia temporal permiten ver con mayor claridad. Por ejemplo, y fundamental, cómo la masificación de ese video solo fue posible a partir de la aparición de Internet, cómo este hecho es -sin dudas- un evento de quiebre para las comunicaciones y la cultura popular; y en el caso de la pornografía, cómo la aparición de Internet cambió las formas de consumo, algo similar a lo que pasó en los 80’s con la popularización del VHS. También está detrás el tema del morbo, qué pasa con la intimidad cuando es llevada a un registro documentado, cuánto les pertenece de su imagen a las figuras públicas. Pam & Tommy ensaya todos estos temas de manera bastante descalabrada, por momentos parece una comedia bardera de Goldberg y Rogen (Tommy Lee hablando con su pija es un ejemplo, en un detalle que nunca es retomado y que queda como una joda de gente a la que le dieron plata y libertad para hacer lo que quieran y se la gastaron en boludeces); en otras ocasiones es una biografía llena de actores haciendo caricaturas de personajes reales (lo de Jay Leno y Bob Guccione es casi obsceno); en otros es una aproximación ligera y divertida a lo que pudo haber pasado (la especulación sobre cómo fue robado el video de la mansión de Anderson-Lee y todo lo que pasó con el personaje de Rand); también un recuento de personajes estúpidos haciendo estupideces (uno de los directores es Craig Gillespie, en un tono parecido al de Yo soy Tonya); en otros quiere ser amable con la agenda del presente y mostrar a Pamela Anderson como la única víctima del asunto y hacer acotaciones feministas cada dos segundos; y solo por momentos la miniserie da en el centro, cuando se anima a construir a Pamela y Tommy como seres humanos, con sus dudas y temores. En esa dicotomía entre ser rigurosa o una joda, Pam & Tommy pierde porque por momentos no puede ser más que una exploitation de lo que está denunciando como una exploitation, y se regodea en el morbo de la misma manera que los medios en los 90’s. Una suerte de desperdicio de talento.

Los 8 episodios de Pam & Tommy están disponibles en la plataforma Star+.


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