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10° TRIMARCHI: invitados de lujo

Por Julieta Paladino // fotos: David Pafundi

Cuando el 10° TRIMARCHI ya terminó, sigamos recorriendo algunos de los grandes invitados que pasaron. Por ejemplo, los españoles del estudio Double you quienes brindaron una conferencia que se centró principalmente en los nuevos recursos que están utilizando para innovar en la publicidad. Algo muy frecuente en sus últimas campañas ha sido el uso de historias de vida cotidianas de personas realmente existentes, con fines publicitarios. Esto fue efectivamente lo que hicieron para promocionar el sitio Hotmail: contaron la historia de un joven llamado Alejandro que trataba, por diferentes medios digitales, de reconquistar a su novia Julia. Toda España, durante treinta días, pudo seguir los distintos intentos que el muchacho llevaba a cabo. El principio básico de toda esta acción fue, sin dudas, la “ludicidad”, ya que está comprobado que la diversión es una de las principales necesidades humanas.

En otra campaña la empresa infestó Internet con 80 millones de banners sin textos, que tenían forma de insectos “atrapantes”, una suerte de sanguijuelas. Clickeando sobre estos para quitarlos de la página, el usuario era redirigido a otro sitio en el cual se le pedía subscribirse para obtener más información sobre el origen de dicho animal. Estar registrado, permitía además a la gente poder “cazarlos” y guardarlos en una suerte de frasco virtual. Luego de 30 días de llamar la atención del público, el secreto fue develado: se trataba de una campaña de una agencia turística y dentro de algunos de estos insectos virtuales se hallaba escondido un viaje gratis. El resultado fue increíble: ¡la gente enloqueció tratando de encontrar el premio!

Según la gente de Double you, uno de los vuelcos profundos que deben darse en las empresas publicitarias es que estas se transformen en industrias de fabricar contenidos. Hasta ahora había una suerte de dicotomía entre lo comercial y lo creativo, pero cada vez se hace más necesario apuntar a lo creativo. Sin embargo no basta simplemente con esto, estas piezas publicitarias deberán ser además “comestibles”: atractivas para la gente y que logren conmoverla.

Hablando de cosas comestibles, uno de los platos fuertes fue sin dudas David Carson. Desde su llegada, una horda de diseñadores fanáticos lo interceptó en la entrada del polideportivo y lo obligó a firmar autógrafos por aproximadamente una hora y media, sin que a él se le borrara siquiera por un instante su sonrisa. Para cuando llegó el momento de su conferencia (la última de la noche del sábado), el público ya estaba más que ansioso, pero fue premiado con casi dos horas de conferencia.

Esta se llevó a cabo de un modo realmente gracioso. La primera sonrisa del público llegó al ver, en las pantallas gigantes, el escritorio de la computadora de Carson, en el cual había infinidad de programas y archivos abiertos. Con ayuda de su asistente pudo organizarse y comenzar a proyectar las imágenes de muchos de los trabajos que lo hicieron tan famoso. El punto de partida fueron las obras para Quiksilver, que le permitieron combinar dos de sus más grandes pasiones: el surf y el diseño. Para que el público no se aburra, también intercaló entre estos, algunas fotos de una terrible herida que se hizo surfeando. De hecho, toda la conferencia estuvo muy cargada de un gran sentido del humor.

Hizo referencia también a su gran experimentación artística, usando diversas técnicas pictóricas combinadas con fotografías envejecidas, carteles arrancados de la calle, entre otros detalles. Su transgresión de la distribución tradicional de las palabras y las columnas en la hoja, le valieron más de una crítica del mundo más tradicional del diseño. Sin embargo, esto nunca lo detuvo y siguió experimentando, aunque muchos de sus trabajos resulten ilegibles o chocantes a la vista. Y es que justamente, según Carson, no hay que confundir legibilidad con comunicación. La obra debe comunicar algo, debe despertar una emoción y, si el público realmente está interesado en leerla, hará todo lo posible por entenderla.

Por último, una recomendación de Carson a todos los diseñadores: no aceptar ni basarse únicamente en lo que dicen los libros de diseño, crear su propia experiencia y hacer todas las cosas con humor como si fueran un juego.

A pesar de los intensos y largos días, el equipo de Fancinema no podía perderse los festejos que se hicieron en el Complejo Sobremonte. Y, como a los críticos también nos gusta pasarla bien, terminamos la noche bailando hasta las 6 de la mañana al ritmo de Manta Raya, Army of  Dub, Chancha vía circuito acompañado de la Vj Paula Duró, entre otros tantos.

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